Meditar está de moda. Y como cada vez que algo está de moda, han aparecido mil estudios sobre los beneficios de meditar: relaja, aumenta la creatividad, potencia la concentración y la memoria, estimula la autocuración (¿qué?), produce cambios biológicos en el cerebro… Y así podría seguir.

Más allá de que puedan ser ciertos o no, quiero explicarte si yo, cómo psicóloga, recomiendo la meditación y por qué, y una forma mejor de meditar.

No estoy en contra de la meditación, pero creo que en algunos casos puede hacer más mal que bien.

En primer lugar, plantéate para qué quieres meditar. Todo lo que hacemos tiene que tener un objetivo. Y en el objetivo está el principal problema, ya que da lugar a confusión. Me explico:

La mayoría de prácticas de meditación están planteadas más o menos de esta forma: Centramos nuestra atención en la respiración. Si aparece un pensamiento o sentimiento, volvemos a centrar nuestra atención en la respiración. De esta forma, elegimos en qué centrar nuestra atención, aceptando lo que venga.

¿Qué hay de malo en esto? Nada. es un ejercicio que, ciertamente, mejora la concentración y te ayuda a mantenerte en el momento presente.

El problema viene cuando te encuentras miles de cursos y de personas confundidas predicando el uso de la meditación como técnica de relajación.

Esto niega el sentido de aceptación de nuestros pensamientos y sentimientos al usar la meditación como una técnica de control (controlar cómo nos sentimos), más que una técnica de aceptación (aceptar que podemos centrarnos en la respiración venga lo que venga).

Así que, no, la meditación no es una técnica de relajación. Puede relajar, por supuesto, como resultado de que suele practicarse en silencio, y de una respiración lenta. Sin embargo, si empiezas a utilizarla en momentos de estrés o de nerviosismo con este fin, conseguirás el efecto contrario, ya que te estarás centrando en tu nerviosismo o en tu estado corporal en lugar de en tu respiración.

La única finalidad de meditar debería ser aceptar cómo te encuentras por dentro, las sensaciones de nervios, y los pensamientos que te vengan, y darte cuenta de que tienes el poder de elegir dónde poner tu atención.

Por otra parte, la forma de meditación típica que conocemos me parece sobrevalorada, y además muy aburrida.

Con la finalidad de conseguir los mismos beneficios que la meditación de siempre, he desgranado la fórmula de la meditación de siempre, y la he aplicado a otras actividades que puedes hacer día a día,que puede que te resulten más divertidas y más útiles que estar simplemente sentado en tu cama en la posición del loto.

  • Meditación = aceptar pensamientos y sensaciones + centrar tu atención

Formas alternativas de meditar:

-Disfruta el tiempo con tus amigos: En lugar de perderte en tus pensamientos mientras tu amiga te habla sobre lo imbécil que es su jefe, date la oportunidad de escucharla, de centrar tu atención en sus palabras, presta atención a cómo se siente, las expresiones de su cara. La técnica de meditación es la misma, si notas que te has perdido en tus pensamientos, sin torturarte a ti mismo por ello, vuelve a dirigir tu atención en tu amiga.

-Da un paseo por un parque: Y centra tu atención en las imágenes que ves, en los sonidos, y no en los pensamientos que te van a venir sobre qué vas a hacer esta noche para cenar.

-En la ducha. Ésta es de mis preferidas. Nos duchamos tantas veces al año, que lo tenemos automatizado. Date un momento para sentir el agua calentita (a no ser que te duches con agua fría, ¡qué valiente!), el olor y el tacto del champú, y escuchar el ruido del agua.

-En momentos de estrés o sufrimiento: vale, esto no es tan divertido, ¡pero la fórmula también vale! Nota las sensaciones que haya dentro de ti, los pensamientos que te vienen, y elige dirigir la acción hacia lo que sea importante para ti en ese momento.

Creo que ya captas la idea. Otras actividades en las que puedes hacer esto:

  • Viendo un documental o película
  • Fregando los platos
  • Conduciendo
  • Haciendo lo que sea: sal de tus pensamientos un rato y disfruta de lo que esté pasando y de las personas que haya a tu alrededor

Probablemente ya estabas haciendo meditación y no lo sabías. Encuentro útil la meditación “tradicional” si vas a usarla para aprender a estar en el momento presente, y luego aplicas esta habilidad en tu día a día, para disfrutar más de los momentos.

Pero como puedes ver, esta habilidad se puede practicar directamente momento a momento, sin necesidad de levantarte 1 hora antes cada mañana.

En definitiva, la meditación sirve para aprender a mantenerse en el momento presente, aceptando lo que pase dentro de nosotros en nuestro día a día. Y no, el objetivo no es relajarse, ni desestresarse.

Y tú, ¿practicabas alguna forma de meditación sin saberlo?