Tu mejor arma para superar la infidelidad

 

Es normal que sientas que tu autoestima está por los suelos después de que hayas experimentado el engaño de tu pareja. Hoy quiero explicarte cuál es la mejor forma hacer frente a esto.

Te presento un concepto que tal vez te resulte desconocido. Se trata de la autocompasión.

Tu mejor arma

Practicar la autocompasión tiene positivos efectos en:

  • tus relaciones interpersonales (pareja, amigos, familia…)
  • tu capacidad para alcanzar tus metas
  • tu felicidad
  • te protege de trastornos como la depresión o la ansiedad.

Pero, ¿que es?

No la confundas con autovictimismo. En algunas películas o series usan la palabra autocompasión como sinónimo de “lástima hacia uno mismo” “autocompadecerse” o “autotorturarse”.

Yo vengo a hablarte de otra autocompasión. La autocompasión consiste en tratarte de forma amable y compasiva a ti mismo.

Según la doctora Kirstin Neff, la principal investigadora de la autocompasión, esta está formada por 3 factores:

  • Prestar atención consciente (mindfulness) a nuestros pensamientos y sentimientos dolorosos. Esto es, reconocer y prestar atención a las cosas que pasan dentro de nosotros cuando lo estamos pasando mal. Cuando nos ocurre algo malo, o tenemos un problema, solemos enfocarnos en resolver la situación. Es entonces cuando nos olvidamos de prestarnos atención.
  • Reconocer las propias luchas y el sufrimiento como parte compartida de la experiencia humana. Es decir, entender que todos lo pasamos mal, que no estamos solos en nuestro dolor.
  • Tratarse a uno mismo con amabilidad ante ese sufrimiento

Características de la autocompasión, de Nerf

La autocompasión está muy recomendada durante momentos de crisis en tu relación. Por ejemplo, superando una infidelidad. Es un momento el que te autocriticas, te culpas y sientes malestar.

En un momento así, la autocompasión te permite ser comprensivo y amable contigo mismo.

¿Por qué nos baja la autoestima tras una infidelidad?

Desde que nacemos, la sociedad nos enseña lo que es normal y lo que no.

Desde pequeños, vemos todo tipo de parejas ideales y románticas. Parejas que se aman por encima de todo y que no sienten deseo más allá el uno del otro. Lo vemos en los dibujos de Disney, en las películas, en las series… Desde que nacemos nos vemos influenciados por esta imagen que nos venden como la realidad.

Por tanto, cuando llegamos a la edad de tener pareja, ya se ha formado en nuestra mente una serie de reglas implícitas sobre cómo una pareja debería ser: deberíamos ser fieles, pasar mucho tiempo juntos, no desear a nadie más…

Por tanto, es normal que cuando nuestra pareja rompe este contrato implícito, rompe nuestra confianza, y todo lo que hemos aprendido sobre relaciones hasta el momento se desmorona. Nos sentimos decepcionados, traicionados, y sentimos que la persona que queremos ha traicionado nuestra confianza. 

Si de pequeño te hubiesen llegado mensajes como: «puedes querer a una persona y aún así desear acostarte con otras personas» no te dolería la infidelidad. Pero la sociedad te ha enviado otro tipo de mensajes. Que, por cierto, no tienen por qué ser ciertos.

Por qué no recomiendo trabajar tu autoestima tras una infidelidad

Los psicólogos que trabajan la autoestima se centran en este objetivo: Cambiar la imagen que tienes de ti mismo y de la situación por una más positiva, sustituyendo los mensajes autodestructivos por mensajes de amor hacia ti mismo.

Por tanto, la autoestima conlleva un cambio en tu autoconcepto. En lugar de tener el concepto de ti mismo de, por ejemplo, un fracasado o una mala persona, empezar a verte como alguien alguien merecedor de amor, alguien bueno, etc.

De esta forma dejas de pensar: “no me quiere”, “hay algo malo en mí”, y empiezas a pensar: “soy merecedor/a de amor”, “puedo con todo”…

¿Sería bonito, verdad? Sin embargo, este enfoque es contraproducente. 

Toda tu vida has estado oyendo mensajes tipo:

“Cuando hay una infidelidad, la culpa es de los dos” “algo le faltaría en su matrimonio” “si amas a alguien no quieres estar con nadie más”

Poco a poco se han implantado en tu mente ideas sobre la infidelidad como:

  • Si me es infiel, realmente no me quiere
  • Algo habré hecho mal
  • No le doy lo que necesita
  • No le importo/no le importamos

Entonces, es normal que te vengan pensamientos negativos y te sientas mal cuando piensas en que tu pareja te ha sido infiel.

Estas son ideas normales, y todos los seres humanos las tenemos. Todas las personas que han cometido o han sufrido una infidelidad se sienten así, porque a todos nos han llegado esos mensajes.

Intentar cambiar estas ideas trabajando la autoestima es improductivo y frustrante, ya que están tan arraigadas después de oírlas desde pequeños, que intentar cambiarlas se experimenta como algo forzado y artificial.

La trampa de la autoestima

El modelo de la autoestima hace que temas y rechaces pensamientos y sentimientos que son normales en tu situación.

Al tenerles miedo, la mente les otorga a estos pensamientos más poder e importancia. Y así se provoca un círculo vicioso.

Te pongo como ejemplo la historia de Marta, que tras una infidelidad de su marido, cae en la trampa de la autoestima:

Tras enterarse de que su marido la había engañado varias veces con una mujer a la que ambos conocían.  Empieza a darles vueltas al asunto y a pensar “algo le faltaba en casa, no soy suficiente para él. Soy fea y ya no le gusto”.

Desde el enfoque de la autoestima, Marta tiene la autoestima por los suelos. Marta piensa que necesita una buena autoestima para estar segura de sí misma y ser feliz. Marta empieza a preocuparse por tener la autoestima baja y a sentirse mal, ya que cree que no será feliz sin una buena autoestima. Y efectivamente, cada vez que lo piensa está más deprimida. 

Cada vez se siente peor, lo cual hace que se sienta mal por sentirse cada vez peor.

Cada vez que le vienen los pensamientos de «no soy suficiente, y encima ahora tengo la autoestima por los suelos» y se siente mal, más se confirma y se acentúa su malestar, lo cual hace que le vuelvan esos pensamientos. Cuanto más se pelea con su malestar, más poder le da.

Esto no sólo les ocurre a las personas que han sufrido una infidelidad. En el mundo en el que vivimos, es imposible no tener pensamientos negativos. Miles de problemas nos amenazan día a día.

Y si encima rechazamos el sentirnos mal y nos sentimos mal por sentirnos mal, el malestar se va haciendo más y más grande como si fuese una bola de nieve, llegando a causar una gran cantidad de trastornos. 

¿Cuál es la alternativa?

Practica la autocompasión

Se ha demostrado que los tratamientos psicológicos centrados en la autocompasión funcionan mejor que los centrados en la autoestima.

Por otra parte, se ha visto que aunque las personas tengan baja autoestima, la autocompasión las protege de sus efectos negativos (referencias al final del post).

La autocompasión conlleva aceptar que no somos perfectos. Aceptar tu autoconcepto negativo, que es normal y compartido por todos los humanos.

Desde el punto de vista de la autocompasión, si un pensamiento es positivo o negativo no es lo importante. Es la forma de responder a esos pensamientos lo que importa.

Entonces, cuando Marta piensa “no soy suficiente para él”, en lugar de luchar contra ese pensamiento o tratar de distraerse de él, debería:

  • notar ese pensamiento (ser consciente de él)
  • entender que es común a todos los seres humanos y parte de nuestra experiencia compartida
  • tratarse con amabilidad en lugar de autocastigarse por tener ese pensamiento.

De este modo, la autocompasión es algo que siempre podemos practicar, que conlleva entendernos, aceptarnos y tratarnos mejor a nosotros mismos. Sin embargo, intentar trabajar la autoestima es un proceso artificial y forzado que puede ser contraproducente.

Mejora tu relación de pareja

La autocompasión se adquiere con la práctica y también se generaliza a todas las facetas de tu vida.

Hablarnos bien y comprendernos a nosotros mismos y a nuestro dolor, hace que sea más fácil comprender a los demás. Cuanta más autocompasión experimentan las personas, más compasión y amabilidad muestran hacia los demás.

Lo que ocurre cuando no eres autocompasivo y dependes de la autoestima es que necesitas verte siempre de manera positiva. Por eso, distorsionas la realidad para ser el que sale bien parado, el que lo hace todo bien. Por ejemplo, en una discusión con tu pareja, le das la vuelta a la tortilla para ser el que tiene razón.

La actitud de autocompasión, te quita el rechazo a los pensamientos negativos. Por eso, te lleva a entender tus errores y querer corregirlos, lo que aumenta tu disposición a resolver problemas. Te conviertes en alguien más empático, justo, asertivo y comprensivo. Se ha encontrado que las parejas que muestran más autocompasión resuelven sus problemas y tienen relaciones más duraderas.

 

Consejos para trabajar la autocompasión

1. Recuérdate que tus autocríticas son normales

Recuerda que las autocríticas y los pensamientos negativos son normales, y que todas las personas en tu misma situación tendrían los mismos pensamientos y malestar que tú.

Esto te ayudará a comprender que son normales, no fruto de ningún trastorno. Y comprenderte es el primer paso para tratarte de forma comprensiva.

2. Trátate como tratarías a tu mejor amigo/a

Cuando te venga un mal pensamiento sobre ti, no te tortures por ello. En lugar de eso, imagina que estás pensando en un amigo.

Nadie en su sano juicio te pediría que para ser buen amigo tuvieses que pensar siempre bien de tus amigos. Imagina tener que pensar continuamente: Él lo vale. Es el mejor. Eso sería artificial y extraño.

Nadie te dice que no puedas pensar mal de un amigo. Puedes pensar “ya es la tercera vez que la caga en esto”, y aún así entender que es una situación difícil para él, comportarte de manera comprensiva, apoyarle y animarle.

Trátate de esa forma. No pasa nada si piensas: “madre mía, ya es la tercera vez que la cago”. Y eliges no machacarte por ello, ser comprensiva contigo misma, entender que no eres perfecto y que a todo el mundo le ocurre lo mismo.

3. Practica mindfulness.

El mindfulness es uno de los componentes básicos de la autocompasión y se ha demostrado que el mindfulnes la promueve.

Es importante el estar presente en nuestro entorno y también en lo que ocurre dentro de nosotros(emociones y pensamientos). Así, cuándo aparezca uno de estos pensamientos de autocrítica, en lugar de asustarnos y rechazarlo, podemos detectarlo y practicar la autocompasión.

4. Lee “se amable contigo mismo”, de Kristin Neff.

Este libro, de la autora más importante sobre la autocompasión te explica las causas de la autocrítica, y cómo ser más autocompasivos.

5. Sigue leyendo mis correos

Tengo más sorpresas para ti relacionadas con esto.

 

Espero que estos consejos te sirvan en estos duros momentos por los que estás pasando. ¿Quieres contactar conmigo? Puedes hacerlo en psicologia@albanavarro.es o dejando tu email y tu mensaje en este campo:  

Un gran abrazo, y nos vemos mañana 🙂

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