1. Pedir opinión a todo el mundo

Ponerte a pedir soluciones a todas las personas que conoces es un error. Cada persona tendrá una opinión distinta sobre cómo superarlo, debido a sus propias experiencias y creencias. Algunos te dirán que le perdones, otros que le dejes, etc. Acabarás confundiéndote aún más.

Por otra parte, el apoyo es clave en una situación así. Cuenta tu problema si lo necesitas. Elige a una o dos personas de tu confianza (un amigo, tu madre, tu hermana…), y explícales que lo que necesitas es alguien en quién apoyarte, que te escuche y te comprenda, que de momento no buscas opiniones sobre qué hacer. Si aún así te dan su opinión (a veces es difícil no aconsejar cuando un ser querido está sufriendo), tómala con cautela y piensa en lo que quieres hacer tú. Ten cuidado de no actuar por miedo o porque otra persona cree que deberías actuar así.

Al fin y al cabo, sólo tú y tú pareja podéis decidir vuestro futuro.

2. Implicar a vuestros hijos

A pesar de lo obvio que es, muchísimas parejas cometen este error. En mi consulta me encuentro con muchos clientes que han implicado a sus hijos en su infidelidad. Tus hijos no forman parte de vuestro conflicto, y meterles por el medio puede afectarles.

Evita pedir a tus hijos opinión sobre vuestra situación. Evita pedirles que se posicionen en tu bando. Es posible que noten que pasa algo extraño, y te pregunten.

En ese caso, si así lo consideras, puedes explicarles la situación (la forma en que se lo expliques dependerá de la edad), sin intentar “ponerles de tu parte“. Recuerda, no es lo mismo explicar que implicar.

3. Querer saberlo todo

Preguntar a tu pareja por los detalles, los momentos, las razones, quieres saberlo todo. Esto no es más que una forma instintiva que tiene tu mente de querer calmar tu dolor. Los humanos intentamos acallar el sufrimiento y la incertidumbre buscando respuestas y porqués.

Sin embargo, no te va a servir de nada. Insistir en averiguar os detalles, sólo hará que le des más vueltas al tema. Y si acabas averiguándole cosas, esas cosas suscitarán más sufrimiento y más incertidumbre. Será muy difícil salir de ahí y te llevará mucho más tiempo superarlo.

Decide que lo que ha pasado ha pasado, y acepta la incertidumbre como parte normal de tu situación. Aunque sea duro, tú puedes con ello. No necesitas saber o resolver todos los detalles para pasar página.

4. Negarse a buscar ayuda

Hay ocasiones en que la ayuda profesional es necesaria. Sin embargo, por pereza, por miedo, por vergüenza, o por no querer invertir el dinero, pasamos mucho tiempo intentado resolverlo por nosotros mismos y sin llegar a ningún lado, llegando incluso a romper la relación cuando se podía haber salvado. La terapia de pareja es una inversión.

Obtienes las claves para que tu relación vuelva al punto en el que estaba, tratas la problemática que causó la infidelidad en un principio, te aseguras de que la infidelidad no se repita. A cambio de unas semanas, consigues una vida de tranquilidad con tu pareja.

5. Ignorar o negar lo sucedido

Esto se origina por un rechazo a experimentar el dolor y por el deseo de que todo vuelva a ser como antes. Te auto-niegas lo sucedido y actúas como si nada hubiese pasado. Sigues confiando ciegamente en lo que tu pareja te dice para evitar afrontar el problema.

Sin embargo, lo normal después de una infidelidad es que se requiera tiempo y un cierto proceso hasta que se consigue recuperar la confianza. Por tanto, si te está costando volver a confiar, no hay nada malo en ello.

Asegúrate (hablándolo) de que tu pareja tiene la total intención de arreglarlo y te va a seguir siendo sincera en todo y se comprometerá en reparar el daño y empezar de cero

6. Negarte a confiar

Tampoco te vayas al polo opuesto. No te agarres eternamente a “necesito pruebas de que puedo volver a confiar en ti”. La inseguridad es normal en tu situación. No esperes estar 100% segura de todo antes de decidir arreglar lo vuestro. No esperes a haberle perdonado del todo. No vas a volver a confiar plenamente desde el principio, te llevará un tiempo.

Una vez que tu pareja te ha expresado el deseo de comprometerse en arreglarlo, dale el beneficio de la duda y empezad a trabajar desde ese momento en construir algo nuevo.  

 

Muchísimas gracias por leerme. ¿Alguna duda? Puedes escribirme a psicologia@albanavarro.es

Un abrazo grande 

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LAlalalalla