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En este post vengo a hablarte de las causas más comunes de la infidelidad. Si has sufrido una infidelidad, probablemente la causa sea una de las que te explico a continuación, o una combinación de ellas.

Pero antes quiero hacer un pequeño disclaimer. No te obsesiones con encontrar la causa de la infidelidad. No siempre se puede saber. Debo decirte que no es necesario entender lo que lo causó para seguir adelante. Esta idea puede hacer que te obsesiones con entender cada detalle, y te mantendrá en el pasado en lugar de mirar hacia el futuro. Está bien que juntos habléis y encontréis la causa, pero si no encuentras explicación, déjalo estar. Será peor el remedio que la enfermedad.

Asume que las cosas pasaron y que tu pareja de verdad está arrepentida (si te demuestra que lo está).

Los humanos somos seres complejos y podemos actuar por muchos motivos. Al final, puede haber casi tantos motivos como personas hay en el mundo. Aquí te presento las causas que casi siempre me encuentro en las sesiones.

Causa 1: La infidelidad como vía de escape

Cuando empezabas la relación con tu mujer/marido, ambos mostrábais vuestra mejor cara. Cuidábais el uno del otro, érais cariñosos y cada detalle era importante.

Cuando eliges compartir tu vida con otra persona, eliges compartir lo bueno y lo malo, sin embargo, lo malo no se ve al principio. Esta situación idílica del principio por lo general no dura mucho. En cuanto llega la convivencia o el matrimonio, y más aún cuando llegan los hijos, empiezan a venir los problemas.

Nuestra pareja empieza a ser asociada con responsabilidades y estrés. El hogar común empieza a ser la fuente de las cargas y las obligaciones en lugar de ser un lugar de descanso.

Es en este momento de la vida donde aparecen la mayoría de infidelidades. Uno de los dos encuentra a una persona distinta, no asociada a deberes. En casa de la otra persona se vuelve a sentir como una relación «despreocupada» y que nos recuerda a épocas más jóvenes.

Cuando uno de los dos (o ambos), está abrumado con la vida en pareja, pueden sentir que una manera de recuperar la ilusión y olvidarse un rato de su estrés, es compartiendo la intimidad con otra persona, de la que sólo verá «lo bueno». Esto en absoluto significa que se haya dejado de querer a la pareja, y tampoco significa que no se quiera a los hijos.

Es por ello que la mayoría de mis clientes han sufrido una infidelidad en esta etapa: casados y con niños pequeños que empiezan a verse demasiado abrumados de responsabilidades.

Por supuesto, elegir esta vía de escape trae a la larga nuevos y más graves problemas al matrimonio en cuanto la otra persona descubre la infidelidad. Sin embargo eso es difícil de ver en ese momento, porque como animales que somos, tendemos a ver más las consecuencias a corto plazo que a largo plazo.

Causa 2: Hay un desequilibrio entre cercanía y distancia

Esta causa te la explicaba en mi guía 4 pasos para recuperar la confianza. En una relación, aunque pueden no ser conscientes de ello, ambos miembros necesitan un equilibrio entre cercanía y distancia. Ambos quieren sentirse cerca, comprenderse, compartir cosas, y pasar tiempo juntos.

Pero, al mismo tiempo, tampoco queremos demasiada cercanía. Nos sentiríamos dependientes, absorbidos y agobiados por el otro.

Cuando se lleva mucho tiempo con una pareja, todo es de los dos: el ordenador, la cama, la comida… De repente no sabes cuál es el limite entre tu espacio y el de tu pareja. En esta situación, puede darse el caso de que la balanza entre cercanía y distancia empiece a inclinarse hacia demasiada cercanía.

En ese caso, la persona quiere demostrarse que todavía puede ser alguien sin su pareja. Que todavía tiene una parte «secreta» de su vida que no es de la otra persona, y todavía puede suscitar deseo en otras personas.

También puede suceder que la balanza se incline hacia demasiada distancia. En ese caso, cuando una de las parejas no obtiene el cariño o la cercanía que necesita, puede cometer la infidelidad.

Suelen situarse aquí las infidelidades que ocurren cuando la pareja parecía que estaba bien, que nada iba mal en el matrimonio.

Causa 3: Tu pareja no te da lo que necesitas

Una de las creencias más extendidas es que una pareja es infiel cuando su mujer/marido no cubre sus necesidades sexuales o afectivas. Aunque es la creencia popular, extrañamente es la causa menos común, llegando a ser casi un mito.

Puede que la persona encuentre en otra cosas que le hacen sentir bien. Que esta nueva persona le aporta cosas. Sin embargo, esto suele tener poco que ver con las necesidades que cubre la pareja actual.

Además, el sexo no es una necesidad en la pareja. Lo repito. El sexo no es una necesidad.

Es un tema muy complejo y que merece otro post. Si quieres que escriba más sobre este tema y sobre por qué la infidelidad casi nunca se debe a esta causa, dímelo en los comentarios y será el próximo post.

La infidelidad nunca es culpa de la persona engañada

Ninguna de estas causas significa que la infidelidad sea culpa de la persona engañada. Cuando uno de los dos percibe que hay un desequilibrio en la pareja, o que se siente agobiado, o que su pareja no cubre sus necesidades, la solución siempre es la comunicación. Traicionar a la otra persona es culpa sólo de la persona infiel, que elige esta opción en lugar de recurrir a hablar los problemas o buscar ayuda profesional. La solución en ese momento habría sido sentarse a hablar con la pareja y ser sincero sobre cómo se siente.

¿Si esta es la solución, por qué casi nunca hablamos y lo resolvemos?

En primer lugar, no siempre es fácil darse cuenta de cuál es el problema. Sea cual sea tu causa, cuando estábais metidos en el problema es probable que no lo vierais. Puede que lo veáis ahora, al leerlo aquí, o puede que lo vieseis después de descubrir la infidelidad, despues de mucho analizar el pasado.

Si en primer lugar no te das cuenta de lo que está pasando, difícil es tomar la opción de solucionarlo.

En segundo lugar, puede que estés pensando: ¿Sentarnos a hablar? Pero si habíamos hablado de nuestra situación miles de veces sin llegar a nada.

El problema es que muchas personas carecen de los recursos para solucionar problemas de este tipo.

En el colegio no nos enseñan a cómo resolver situaciones estresantes en la pareja. Es posible que en el colegio hagan falta menos clases de matemáticas y más clases de comunicación con los demás.

En caso de que no se llegue a solucionar los conflictos, la solución habría sido acudir a terapia de pareja.

En definitiva, no somos perfectos, al final los humanos somos animales que nos guiamos por lo que sentimos a corto plazo. Cuando estás en ese situación te encuentras a una persona desconocida que te hace sentir bien en ese momento, es difícil pensar que a largo plazo puedes perder a tu familia. Si fuésemos seres perfectos y completamente racionales y nos diésemos cuenta de eso, nadie sería infiel. Sin embargo, somos humanos y todos cometemos errores.

Déjame en los comentarios si crees que la causa de vuestra infidelidad fue una de las anteriores, y dime si quieres que escriba un post sobre por qué es un mito que la causa de la infidelidad sea que tu pareja no te da lo que necesitas.

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